jueves, 20 de diciembre de 2007

Es ist Weihnachtszeit...


O DU FRÖHLICHE (Pinche aquí!)

O du fröhliche,
O du selige,
Gnadenbringende Weihnachtszeit.
Welt ging verloren,
Christ ist geboren,
Freue, freue dich, o Christenheit!

O du fröhliche,
O du selige,
Gnadenbringende Weihnachtszeit.
Christ ist erschienen,
Uns zu versühnen,
Freue, freue dich, o Christenheit!

O du fröhliche,
O du selige,
Gnadenbringende Weihnachtszeit.
Himmlische Heere
Jauchzen Dir Ehre,
Freue, freue dich, o Christenheit!

Ohligser Heide, 18.11.2007

lunes, 17 de diciembre de 2007

Sebastian Hampel (I)

La primera vez que vi a Sebastian Hampel, por supuesto, yo todavía no sabía que se llamaba Sebastian Hampel. Era una tarde fría de diciembre, una tarde de mercado, bulliciosa y apresurada. La gente se desbordaba por las aceras e inundaba los parterres de césped amarillento y la calzada. Era una tarde de mercado bulliciosa y apresurada. Las mamás hacían carreras de sillas de ruedas con los lisiados, y éstos montaban en bicicleta, con sus muletas en el portaequipajes segando pantorrillas airadas y aireadas. Pero claro que yo todavía no había oído hablar siquiera de Sebastian Hampel. Los gigantes barbudos y cabezudos de la entrada no me dijeron nada. Se limitaron a sacar los dientes y seguir empuñando el fusil.

A la izquierda sonaba la campana del carrusel. Por la derecha llegaban olores de almendras tostadas y gofres con canela. Por todos lados se apresuraba la muchedumbre, se agolpaba y dispersaba como una enorme oruga. Había piedras preciosas, luces de colores, pañuelos, pesebres de madera, de yeso y de barro, tarjetas postales, vestiditos de muñeca, y muñecas sin vestido, felpudos, tablillas con inscripciones simpáticas y cerámicas para colgar en las puertas, corbatas, cuadernos decorados, aparatos ingeniosos, estupideces supinas, y en general todo lo más inútil imaginable. Y de pronto, destacando entre la multitud, vi un bulto alargado y rechoncho, con un bombín y y armilla azul y amarilla. Los colores de Werther, pensé.

miércoles, 12 de diciembre de 2007

¡Pronto será Navidad!

Antes de la hecatombe del vino caliente:


El lugar donde se reclutan fantasmas de dragón:

sábado, 8 de diciembre de 2007

viernes, 7 de diciembre de 2007

Diva, divísima, divérrima, divertidísima

Por fin un poco de cultura: Chocho-san


Un bel dì, vedremo
Levarsi un fil di fumo
Sull'estremo confin del mare
E poi la nave appare
E poi la nave è bianca.
Entra nel porto, romba il suo saluto.
Vedi? È venuto!
Io non gli scendo incontro, io no.
Mi metto là sul ciglio del colle
E aspetto gran tempo
e non mi pesa a lunga attesa.
E uscito dalla folla cittadina
Un uomo, un picciol punto
S'avvia per la collina.
Chi sarà? Chi sarà?
E come sarà giunto
Che dirà? Che dirà?
Chiamerà Butterfly dalla lontana
Io senza far risposta
Me ne starò nascosta
Un po' per celia,
Un po' per non morire
Al primo incontro,
Ed egli al quanto in pena
Chiamerà, chiamerà :
"Piccina - mogliettina
Olezzo di verbena"
I nomi che mi dava al suo venire.
Tutto questo avverrà,
te lo prometto
Tienti la tua paura -
Io con sicura fede lo aspetto.

Sin trampa ni cartón




Deberían poner carteles al entrar en Alemania que dijeran: "Bienvenidos a Horterolandia". Es que los hay que no tienen medida en la decoración navideña...

jueves, 6 de diciembre de 2007

Una paradoja


Y ahora resulta que decir "he escrito un libro de cuarenta y pico páginas" es una contradicción... (lo dijo la Unesco en 1964, yo no sé nada).